
FU.BA., acrónimo de Future Bakery, es mucho más que una panadería. Se trata de un proyecto gastronómico innovador que ha aterrizado recientemente en el barrio de Chamberí, en Madrid (concretamente en la calle Santa Engracia, 112), con una propuesta rompedora: elaborar productos de panadería y repostería sin gluten, sin azúcares refinados, sin harinas ultra procesadas, pero sin renunciar en ningún momento al sabor, la textura ni el placer sensorial.
Detrás de este concepto está Fabián León, conocido por ser finalista de la primera edición de MasterChef España en 2013, y que en esta nueva etapa ha canalizado su experiencia, sensibilidad culinaria y compromiso con la salud hacia un modelo de negocio alineado con las nuevas demandas alimentarias. FU.BA. nace del deseo de construir una gastronomía más consciente, inclusiva y futurista, pensada para quienes tienen intolerancias, alergias o simplemente buscan comer mejor sin sacrificar lo delicioso.

El lema de FU.BA. podría resumirse en una frase: “comer sano sin que se note”. Y es que su objetivo es claro: re imaginar los clásicos de la panadería y la repostería desde una óptica saludable, pero sin caer en productos insípidos o “castigados”. Este proyecto nos cautivó desde el primer momento por su autenticidad. Comenzar a diseñar con conceptos tan claramente definidos, que representan la esencia de la marca, es un verdadero lujo. Fabián vino al estudio y, desde el primer día, lo tenía muy claro. Nos habló de los conceptos de origen y futuro.



Entendía origen como algo natural, ancestral, tradicional y orgánico. En contraposición, el futuro se vinculaba con lo innovador, lo tecnológico y lo onírico. El mayor reto fue descifrar el lenguaje del proyecto, ya que se trataba de conceptos aparentemente opuestos. Por eso, desglosamos el concepto de la siguiente manera:
El continente (la envolvente, el espacio físico) debía representar simultáneamente el origen y el futuro. La idea de "la piel de la cueva" surgió como una síntesis de ambos conceptos: un espacio vinculado a lo ancestral y prehistórico, pero con una estética futurista, moderna y casi onírica.



En cambio, el contenido (los materiales, los elementos interiores) lo entendimos como la fusión de ambos mundos. Por ejemplo, el acero inoxidable nos conectaba con lo tecnológico y lo futurista, mientras que la piedra natural evocaba el origen. La claraboya funcionaba como un punto de encuentro entre lo natural, lo onírico y lo moderno, aportando luz, pero también una experiencia casi mágica. En conclusión, la contraposición entre estos dos conceptos —origen y futuro— dio lugar a un contraste muy interesante y profundamente innovador, que define la identidad visual y espacial de este proyecto.

El local está compuesto por una mesa de acero inoxidable con forma orgánica, iluminada por una gran caja de luz situada en el techo. Esta se integra dentro de una envolvente continua que fusiona techo y paredes a través de formas curvas realizadas en pladur, creando una “piel” que envuelve todo el espacio de tienda. A ambos lados se encuentran nichos curvos que se adaptan a la morfología del espacio, donde el pan se expone sobre baldas también de acero inoxidable.


La zona de venta se conecta con el obrador a través de arcos orgánicos, que permiten una transición fluida entre ambos espacios. Es allí donde se elaboran todos los productos, y donde el usuario puede observar en tiempo real todo el proceso, reforzando así la idea de transparencia que define el proyecto.



Cada curva, textura y fuente de luz están diseñadas para combinar lo ancestral con lo futurista. FU.BA. no es solo un espacio para visitar, sino un entorno pensado para conectar tradición e innovación.

AUTOR
ISERN SERRA
TEAM LEADER
ARAN ESCUDERO
FOTOGRAFÍA
DAVID ZARZOSO

